sábado, 31 de octubre de 2009

Un poco de sociología (creo)

Personas parecidas piensan las mismas cosas, vale si, parece obvio, pero sabes la satisfacción que produce oír tus propias palabras en boca de otra persona (si no tus propias palabras, parecidas).

Cuando hablas con la gente, aprendes cosas, siempre, aunque no lo pienses las aprendes, aunque no se te queden en la memoria, las aprendes. Y muy amenudo unsamos las mismas palabras que oímos de alguna conversación que hemos tenido para discutir o hablar de otro tema, o del mismo con otra persona de la que hemos aprendido dichas palabras.

Descubrí muchas cosas hablando con un "igual", pero la más importante, y la que mejor se me quedó, fue que las personas a las que esta sociedad llama débiles, son las más fuertes en realidad, capaces de soportar toda la mierda que nosotros generamos y que ellos tienen que tragar, he dicho ellos, porque en mi caso, no ha sido tan grave, pero me parece inaceptable, me irrita y me corroe, me enfurece y me saca un instinto asesino, el ver como gente que vive tan feliz, ignorante de que por su culpa otra gente esté tragando mierda, vayan diciendo que por qué esa gente que es tachada de débil, de rara, de incomprensible, les pasa lo que les pasa. Pero lo que más me jode y me revienta, es que los aparentemente "débiles" les creen, y acaban sumiéndose ante la ignorancia de los verdaderos débiles, los cuales además, se creen los más fuertes.

Sure.

jueves, 22 de octubre de 2009

escudos, campos, murallas intangibles

También lo llaman campo vital, campo en el que desarrollas tu vida, y con esto no me refiero a la profesión, ni los círculos sociales en que te mueves, me refiero a una esfera imaginaria que algunoos imaginan que les rodean. Igual el lector se exalta al ver la palabra "imaginan" por tomarla a lo mejor en un sentido literal del término, pero aunque seguro que hay gente con mucha imgaginación que ve su propia esfera (probablemente necesiten ayuda psicológica), me refiero más bien a la expresión ordinaria de "estas invadiendo mi espacio vital".

Pero... pensándolo más detenidamente no me refiero a ese campo o espacio, me refiero más bien a un espacio creado por la mente, un muro ficticio que todos creamos sin darnos cuenta, un muro con unas puertas que abrimos o cerramos a los demás, permitiéndoles, o negándoles la entrada a nuestro mundo personal.

Cuando alguien consigue pasar todos esos muros, porque eres tú quien los ha habierto de par en par, cuando consiguen llegar a ti, entonces la salida de esa persona que a entrado vaa doliendo cada vez más, hasta quedar gravemente herido el músculo palpitante que crea dichos muros.

Sure.

domingo, 11 de octubre de 2009

La persiana se abre

Hoy empiezo a escribir en este mundo virtual donde la mayoría de la gente occidental de mi generación y las generaciones siguientes se pasan la mayoría del tiempo, perdiéndolo en chats, tuentis, facebooks, etc, etc, etc...
Por suerte, no todo el mundo se pasa las horas tecleando chorradas, fingiendo ser otro que no se es en realidad, o uno que si se es, pero solo en este mundo que existe solo en nuestros monitores.
Es increible lo útil que resulta todo este rollo del internet, y sin embargo, lo poco que nos desplazamos por el, y yo el primero. Pero bueno, todo esto se podría evitar con autocontrol, algo de lo que, apostaría mi cuello a que el 90% carecemos....

Pero bueno, (lamento repetir nexos pero es lo que tienen los malos escritores) la verdad es que no todo es tan malo, porque cierta persona me comentó una vez: oye porque no te cagas en lo que quieras libremente? ya lo hacia en su momento, pocas personas me escuchaban, y pocas lo harán a lo largo de mi vida, es algo que tarde o temprano se asume, más bien tarde, por lo menos en mi caso. Y hoy, cansado de cansarme me he dicho ¿por qué no? voy a plasmarlo todo, que no vuele, que se quede ahí, en este mundo creado por el hombre para el hombre. Es bueno para mi y mi desorden que se quede ahí, en ninguna parte y que pueda encontrarlo buscándolo y no desesperándome, algo que me hace ser más vago y desordenado aun si cabe, pero bueno, es mejor que quedarse de brazos cruzados digo yo.

Bien, hecha esta pequeña introducción, o quizás demasiado larga, mejor dicho pesada, me dispongo a levantar la cabeza, levantarla a aquellos que quieran hacerlo, mirar a través de ese haz que nos ciega, y... y... iluminar... no en plan cristiano ni sectario, sino recordar a la gente que se nos olvida, ¿por qué somos humanos? que cada uno se conteste esta pregunta, yo ya tengo mi respuesta