miércoles, 16 de diciembre de 2009

Reflexión sobre MATRIX

Esta reflexión, me ha venido motivada nada más y nada menos que por un nick refutado, he de decir que me sorprendió bastante, ya que yo en mis nicks del dichoso y condenado messenger suelo poner normalmente lo que siento y/o lo que pienso. El caso es que consiguieron refutar mi nick, y no me enfadé por ello, es más, doy las gracias al susodicho autor del refutamiento, el cual seguramente esté leyendo esta nueva entrada que he decidido crear.
El nick, inspirado también tanto en la trilogía de Matrix, como en la miniserie Animatrix, decía esto: Una máquina con sentimientos es algo más que una máquina. Estaba equivocado, no porque una máquina no pudiera ser algo más que una máquina, cosa que es probable, como sugería mi refutador, sino porque una máquina no puede tener sentimientos, y la explicación no es otra que la de que esos sentimientos, en el caso de que se pudieran transmitir, copiar (y aquí está la clave, en la copia), son ficticios, y por lo tanto, de acuerdo con mi refutador, no son dignos de llamarse sentimientos.

Pues bien, me surgió el nick de la idea de el último capítulo de la serie de Animatrix, cuyo argumento soy demasiado vago para exponer aquí, hay que verlo.

Pero bueno, la reflexión que quiero sacar, es de la trilogía de Matrix, gran saga, gracias a la cual he adquirido todo el conocimiento que tengo hasta ahora de la inteligencia artificial. En Matrix, el hombre cae en su propia trampa, y es destruido por lo que crea, es decir, por las máquinas. Hasta ahí, aunque bastante curioso, no tanto como lo que viene a continuación: las máquinas, objetos de sensaciones, de sentimientos simulados, impuestos por el hombre, caen en la trampa también de ellas mismas (Smith).
Me parece impresionante, pues, lo supuestamente perfecto que conseguiría en un futuro crear el hombre, sería a su vez imperfecto, pero lo que más impresiona es que sería imperfecto a causa de la imperfección del que lo crea, es decir, el ser humano. Ahí no acaba todo, pues la PERFECCIÓN creada por la perfección (Smith de nuevo), surgida, cabe recalcar de una imperfección (Smith se autolibera) es también IMPERFECTA, pues es vencida por otra PERFECCIÓN surgida por otra IMPERFECCIÓN (Neo-el elegido).

Ahora me pregunto, ¿No demuestra esto la grandeza del infinito? ¿No demuestra por lo menos la existencia de la polaridad, de los contrarios? ¿O es acaso todo producto de nuestra imaginación?

MATRIX.


Sure.

2 comentarios:

  1. ¿cómo que una máquina no puede tener sentimientos? ayyy.... ¡qué rápido te dejas refutar, intuyo que por Linkshändig. Juas. Habrá de verse eso.

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